martes, 24 de julio de 2012

LEY 7/2012, de 28 de junio, de montes de Galicia



El Diario Oficial de Galicia (DOG) publica este lunes la Ley de Montes de Galicia, que rebaja de 100 a 50 metros la franja en torno a edificaciones en la que la vegetación debe estar "controlada" y de 50 a 30 un segundo perímetro en el que no puede haber especies pirófitas --como pinos y acacias-- que favorecen el fuego. Así las cosas, el texto entrará en vigor dentro de 20 días.

Con esta norma, la Xunta destaca que pretende "responder a una vieja necesidad y demanda del sector". "La ley resulta plenamente coherente y adecuada con las características peculiares de nuestra comunidad", defiende y dice que el objetivo "principal" de la ley es "la búsqueda de la conservación y aprovechamiento de la riqueza forestal a partir de la sostenibilidad económica, social y ambiental".

Según la Consellería de Medio Rural, la nueva Ley de Montes hará "mucho más fácil" pasar de forestal a agrícola el uso de un terreno "que viceversa", al establecer requisitos que provocarán que sean "muy contados los casos" en que la transición se produzca desde las actividades agrarias a otras de tipo forestal.
En concreto, el dueño de una parcela de monte con matorral, pinares o eucaliptales, podrá cambiar la actividad de su terreno a otra de carácter agrícola con solamente una comunicación a la Xunta, en caso de no superar las 15 hectáreas. Si la superficie es mayor a esta cifra, la Administración tendrá que emitir una autorización.
Pero, en el caso contrario, para dedicar a usos forestales un terreno que hasta el momento tuvo un destino agrícola, la norma pretende fijar un criterio "muy restrictivo", ha asegurado el secretario xeral.Así, el propietario tendrá la "obligación previa" de certificar un estado de manifiesto abandono y un periodo igual o superior a dos años de adscripción a un banco de tierras agrarias. Además, únicamente serán susceptible de esta transformación las tierras con frondosas caducifolias y se excluye a los prados.En cualquiera de los dos casos, el carácter inicial de la parcela --bien sea forestal o agrícola-- no se pierde, de modo que se hace posible la vuelta a los anteriores usos.

La conselleira Rosa Quintana ha reivindicado que esta regulación persigue favorecer la ampliación de la base territorial de las explotaciones, con la vista puesta en la nueva Política Agraria Común (PAC), que primará las hectáreas de cada unidad productiva para otorgar ayudas. Es decir, se pretende impulsar la transición de actividades forestales a agrarias en el monte gallego, según la consellería.

APROBACIÓN

La primera Ley de Montes de Galicia fue aprobada el pasado 26 de junio en el Parlamento con los únicos votos del PPdeG, después de que el PSdeG y el BNG decidiesen mantener la postura "radicalmente en contra", en palabras de la socialista Sonia Verdes, a un texto que camina --a ojos de los grupos de la oposición-- hacia la "privatización" del monte gallego y que olvida la prevención de incendios.

Poco más de diez días después de que el documento superase el último trámite en comisión, momento hasta el que se debatieron 579 enmiendas --294 del PSdeG, 247 del BNG y 38 del PPdeG--, los populares volvieron a lamentar la "nula disposición de los grupos de la oposición" para llegar a acuerdos. Así, la parlamentaria Emma Alvarez Chao llegó a recomendar a socialistas y nacionalistas que "repasen" el significado de "la palabra consenso" en el diccionario de la Real Academia Galega.

'SOFOR'

Con la nueva ley, la Xunta también quiere fomentar la constitución de sociedades de fomento forestal --las denominadas 'sofor'--, para cuya creación elaboró un decreto pero que, de momento, solo ha dado lugar a iniciativas que tantean su conformación.Dichos proyectos, según el departamento, están ligados con la comercialización de la castaña, pero también con la venta de madera y la disposición de pastos.

OTRAS NOVEDADES

El establecimiento de un registro para que "se consoliden" las masas de frondosas caducifolias --especialmente las autóctonas-- es otra de las novedades.En su apartado más polémico, el texto modifica ciertos aspectos de la Ley de Prevención y Extinción de Incendios Forestales, en concreto, cambia las distancias de las denominadas 'franjas de gestión de la biomasa forestal'.

El texto que entrará en vigor en 20 días supone rebajar de 100 a 50 metros la franja en torno a edificaciones en la que la vegetación debe estar "controlada" y de 50 a 30 un segundo perímetro en el que no puede haber especies pirófitas --como pinos y acacias-- que favorecen el fuego.

Para la consellería, según han expuesto Quintana y el secretario xeral de Medio Rural e Montes, Tomás Fernández-Couto, se trata de introducir "un poco de sentido común" en dicha regulación, pues "no es cuestión de distancias, sino que el peligro no debe existir".

"Intentamos dar la mayor seguridad a todos los ciudadanos, independientemente de que tengan sus casas dentro de un núcleo rural, un núcleo urbano o una casa que sea irregular desde el punto de vista urbanístico, pero que también están obligados a mantener unas franjas de seguridad porque es lo que primamos", ha resaltado Rosa Quintana.

CULTIVOS ENERGÉTICOS

En lo que respecta a otro de los puntos que generan polémica entre grupos ecologistas y los partidos de la oposición, los cultivos energéticos en el monte, el responsable de Medio Rural e Montes se ha remitido a una orden que ultima la consellería y que dará desarrollo al decreto en este ámbito, que data de 2007.
Dicho borrador, que ya pasó el periodo de alegaciones y la consellería prevé aprobar "después de verano", plantea topes máximos para este tipo de plantaciones y "límites que en este momento no hay". Será una regulación "más restrictiva" que la estatal, ha afirmado.

ORDENACIÓN DEL TERRITORIO

La máxima responsable en materia de medio rural ha hecho hincapié en que la nueva Ley de Montes --para cuya redacción se partió de dos borradores, uno de 2005 y otro de 2009-- busca ordenar el territorio gallego en lo que concierne al monte.Esto, con el objetivo de "poner en valor" la masa forestal de Galicia y para posibilitar, entre otras cosas, la certificación de la madera, requisito impuesto por este mercado en el ámbito de la internacionalización.La norma establece, también, planes de ordenación y de gestión del monte, clarifica las distintas propiedades --establece "claramente" la propiedad privada de los montes vecinales-- y estipula porcentajes de reinversión de los beneficios --en torno al 40% de los ingresos-- en función de la titularidad de los terrenos. "Por primera vez en la historia", ha enfatizado la conselleira Quintana.

Por último, la dirigente ha llamado la atención sobre el tiempo de trabajo y el propósito de consenso con los distintos actores involucrados, visualizado en unas 30 reuniones con 20 organizaciones representativas del sector, 347 aportaciones de 37 colectivos o personas, 67 considerandos del Consejo Económico y Social (CES) y más de un 75% de los artículos (170) modificados."Entendemos que a partir de finales de junio Galicia tendrá una buena noticia, al saber qué es su monte, para qué lo quiere y valorizar un elemento fundamental que atraiga también a la juventud a trabajar de nuevo en las zonas rurales", ha incidido.




LEY 7/2012, de 28 de junio, de montes de Galicia DOGA




martes, 17 de julio de 2012

Catorce "ojos" contraincendios



Ariana López plantea en su proyecto fin de carrera un sistema de videovigilancia forestal



Catorce cámaras estratégicamente colocadas para vigilar buena parte del distrito forestal 19, que agrupa terrenos de Pontevedra y O Morrazo, disminuirían el tiempo de reacción ante un incendio de 21 minutos a uno. Es lo que defiende el proyecto final de carrera que la ingeniera técnica forestal viguesa, Ariana López, acaba de presentar. Un sistema con otras aplicaciones que no reduciría puestos de trabajo "sino que mejoraría lo existente".

Complementar las dos torres de vigilancia de la distrito forestal de Pontevedra y O Morrazo con siete pares de cámaras. Esta medida supondría, según el proyecto final de carrera realizado por la ingeniera técnica forestal Ariana López, la reducción del tiempo de respuesta ante un incendio "de 21 minutos a uno, lo que supone un 95% menos" . También conseguiría que la superficie quemada por las llamas fuera significativamente menor y mitigaría asimismo los daños medioambientales. La idea surgió, según explica la propia investigadora viguesa, tras ver cómo año tras año los incendios asolan la demarcación. "Pensé que podría tratar de hacer algo para solucionar este problema y así empecé con el proyecto hace siete meses", señala.

El sistema funciona con la colocación de siete pares de cámaras que, con su ubicación estratégica a un máximo de quince kilómetros de distancia unas de otras y siempre con referencia visual entre ellas, podrían vigilar cerca del 75% de la superficie forestal del distrito 19. Ariana López explica que uno de los dispositivos realiza barridos de 360º las 24 horas del día y el otro compara imágenes a través de un software especial lo que le permite "detectar posibles incidencias y también mantenerse fija en el problema mientras la otra puede seguir con los barridos". "Además, avisa por medio de sonidos al operador de que pasa algo y es esa persona la que debe comprobar qué es lo que ocurre", apunta. "No supone eliminar puestos de trabajo, sino reducir los tiempos de respuesta para que los equipos de extinción actúen antes", recalca.
La investigadora considera que este sistema "multiplica por diez" la eficacia de los existentes en la actualidad. De esta manera, y además de avisar del posible incendio, sitúa el fuego en el plano y ofrece referencias geográficas lo que permite su mejor localización. Además, su visión nocturna permite la "perfecta" localización de posibles fuegos que empezaran de noche.



Aplicaciones paralelas


Pero no solo serviría para el control de los incendios forestales. Esta propuesta tiene otras aplicaciones paralelas, como comprobar la evolución de la vegetación, de la fauna o del tránsito de personas ya que funcionan las 24 horas del día. 


En cuanto al coste, el presupuesto estimado es de 600.00 euros que estarían amortizados en quince años ya que el dispositivo no solo reduce los tiempos de respuesta, sino también los gastos que conlleva cada actuación de los servicios de extinción. Sin embargo, señala que se podría instalar de forma paulatina, empezando por la colocación de un par de cámaras que servirían para comprobar su efectividad real, su eficiencia y los beneficios a corto plazo.


"Me haría mucha ilusión que lo usaran", reconoce la joven. De hecho, indica que sistemas similares se están probando en estos momentos en bosques de Barcelona y también en espacios de la comunidad de Castilla-León.