miércoles, 28 de agosto de 2013

¿Por qué arde el monte gallego?

Cada año sufrimos la lacra de los incendios. El principal problema son las áreas forestales abandonadas que facilitan la actividad de los incendiarios. Un mayor aprovechamiento del bosque podría disminuir la incidencia de los fuegos





Fuente: http://www.vtelevision.es

martes, 27 de agosto de 2013

Las llamas de Oia arrasan más de 1.200 hectáreas


El fuego que desde ayer arrasa Oia y O Rosal ha calcinado ya más de 1.200 hectáreas, entre las que también se encuentran zonas del vecino municipio de Tomiño. Las llamas cercaron cerca de un centenar de viviendas, según informó la conselleira de Medio Rural, Rosa Quintana, que se trasladó a la zona en la noche de ayer. La medida obligó a desalojar a 176 vecinos, que hoy por la mañana aún no han regresado a sus viviendas porque se encuentran anegadas de humo.

En la actualidad los efectivos trabajan para evitar que se extienda a un cuarto municipio, el concello de A Guarda. Para ello se ha abierto un cortafuegos en la cabeza del incendio, pero el fuerte viento está dificultando las labores de extinción. El alcalde de este municipio, José manuel Domínguez Freitas, ha manifestado este mediodía que la situación es «mucho mejor» que en las últimas horas, ya que algunas zonas han sido extinguidas, aunque se pueden ver llamas en puntos más elevados del monte. Según ha explicado, lo importante ahora es que no se levante el viento o cambie de dirección. Un cortafuegos de la carretera de Novás a Portocelo.

«Si se ven muchas llamas en la cabeza --del incendio--, que la gente no se asuste, que es un cortafuego que estamos intentando hacer nosotros para intentar controlar esa cabeza», ha destacado la conselleira de Medio Rural e do Mar, Rosa Quintana.

Quintana también ha señalado que «lo prioritario» ahora es salvaguardar los núcleos de población próximos y controlar el fuego, por el que ardieron un par de galpones y que cercó varias casas.
Pese a que el origen del fuego está ubicado en Oia, las ráfagas de viento han provocado múltiples focos secundarios. La parroquia más afectada ha sido la de Loureza y de momento no las llamas no han afectado a ninguna casa, aunque sí ardieron tres galpones.

«Nunca vieron un fuego igual»

La conselleira de Medio Rural aprovechó sus declaraciones para asegurar que se «sigue trabajando en investigación para identificar a los culpables, detenerlos y ponerlos a disposición de la Justicia». Quintana no ha dudado en incidir que «un fuego que empieza ayer --por este lunes--, sobre las 19.00 horas, en una pendiente y con el viento que hacía en esos momentos, tiene una justificación difícil».
La tensión vivida durante toda la noche continua durante la jornada de hoy, en el que todavía no se han por controladas las llamas aunque de momento no se teme por ningún núcleo habitado. «Es muy complicado. Los técnicos que llevan 28 años dicen que nunca vieron un fuego igual, con corrientes de aire que cambiaban y les hacían cambiar la estrategia», ha explicado la conselleira.

Desde la parroquia de Burgueira

El incendio se originó en la parroquia de Burgueira sobre las 18.45 horas pero la fuerza del viento lo propagó rápidamente entre las parroquias y durante la noche llegó también a Fornelos, Couselo, Novás y Portocelo, según explicó la teniente de alcalde de O Rosal, Maria Carmen Alonso a Europa Press. Hasta la zona se ha trasladado el vicepresidente de la Xunta, Alfonso Rueda.
Los servicios de extinción de la Xunta realizaron un amplio despliegue en la zona, con la intención de evitar que llegara a las casas o afectara al parque natural del monte Aloia. A primera hora de la mañana se reincorporaron los medios aéreos, que habían interrumpindo su trabajo durante la noche, y una nueva dotación de la Unidad Militar de Emergencias, que suma 300 efectivos, pertenecientes a los batallones de intervención en emergencias IV y V, con sede en Zaragoza y León. Debido a la gravedad del incendio, el Ministerio de Agricultura ha enviado a primar hora de la mañana cinco aviones anfibios de 5.500 litros de descarga y un helicóptero bombardero tipo Kamov, de 4.500 litros, procedentes de la base de Villares de Jadraque. Además, según informa Medio Rural, hay desplegados 29 brigadas, 25 motobombas y tres brigadas de refuerzo contra incendios forestales, (BRIF) desplazadas desde Laza, Tabuyo y Daroca. Desde la UME destacan que su trabajo en la actualidad se centra en la defensa de los puntos de Santa Comba y Portecelo, además de atacar también las llamas en la zona de O Rosal. También colaboran en la realización de cortafuegos en colaboración con los medios de la Xunta.

O Porriño y Cotobade

Varios vecinos han tenido que ser desalojados en el municipio de O Porriño al declararse un incendio en la parroquia de Budiño. En la zona se han movilizado medios terrestres y aéreos para sofocar las llamas, que se han registrado en dos focos en la carretera que va a la localidad próxima de Salceda de Caselas. Hasta la zona han acudido los bomberos de Ponteareas, dos agentes forestales de la Xunta, Policía Local, Guardia Civil, Protección Civil y un helicóptero. Los medios desplegados dan el incnedio por «casi controlado» y están pendientes de que no llegue a las líneas de alta tensión y telefonía.
En la provincia de Pontevedra se ha decretado además otro incendio forestal activo que supera las 20 hectáreas, en el municipio de cotobade.
La provincia de Pontevedra registra un nuevo incendio forestal activo cuya superficie quemada supera las 20 hectáreas, en este caso en el municipio de Cotobade.

Ourense

Los últimos incendios han hecho saltar por los aires las estadísticas. Solo en el incendio que se registró entre el sábado y el domingo en los municipios ourensanos de Cualedro y Monterrei ha ardido tanta superficie como la que se había calcinado desde enero hasta el pasado 21 de agosto. Fue la conselleira de Medio Rural, Rosa Quintana, quien aseguró ese día que la superficie afectada en los 1.299 incendios forestales registrados desde enero, había sido de 2.200 hectáreas. Son las mismas que, según la consellería, han quedado arrasadas entre Cualedro y Monterrei. En este último gran fuego, el peor del año, también han ardido viñedos y terreno agrícola.


Todavía ayer fue necesaria la presencia en la zona de varias brigadas, así como medios aéreos, que trabajaron para enfriar el terreno y evitar que las llamas resurjan. Por el momento, no se han dado por extinguidos estos incendios. En la misma situación se encontraba ayer por la noche otro fuego que se declaró el domingo no lejos de Cualedro. El incendio de Seoane de Oleiros, en Xinzo, aporta otras 55 hectáreas calcinadas a la triste suma de las últimas jornadas. Y por tercera vez en este mes volvía a registrarse ayer un incendio en el municipio ourensano de Nogueira de Ramuín. Esta vez las llamas se declararon en la parroquia de Vilar de Cerreda y afectaron a 63 hectáreas. Con ese incendio, ya extinguido, son ya algo más de 210 las hectáreas calcinadas en el municipio ourensano situado en plena Ribeira Sacra, comarca de alto valor ambiental y turístico. Se cree que al menos dos de ellos han sido intencionados. Información elaborada con las aportaciones de L.C.Llera y Marta Vázquez.

lunes, 26 de agosto de 2013

Controlado el incendio de Cualedro, el más grande de Galicia este verano




El fuego comenzó pasado el mediodía de ayer y su cercanía a las viviendas obligó a los vecinos a combatir las llamas. En los trabajos de extinción han participado dos técnicos, ocho agentes forestales, 29 brigadas, 11 motobombas, 5 palas, 8 helicópteros y 10 aviones.


Pasadas las ocho de la tarde, la Xunta ha dado por controlado el incendio forestal que ha qumado 1.280 hectáreas en la localidad ourensana de Cualedro y que se encendió ayer pasadas las 12.00 del mediodía. Continúa estabilizado otro foco en Cualedro que se acerca a las 900 hectáreas quemadas.

La consellería de Medio Rural informa que el fuego ha afectado a 930 hectáreas de terreno forestal y 350 de agrícola. En los trabajos de extinción han participado dos técnicos, ocho agentes forestales, 29 brigadas, 11 motobombas, 5 palas, 8 helicópteros y 10 aviones.

El fuego se inició ayer en la parroquia de Vilela. Dos de los tres focos seguían sin control esta tarde, aunque ya hace varias horas que Medio Rural los consideraba «estabilizados», mientras que el menor de ellos fue controlado de madrugada. Los tres incendios registrados ayer sábado en los municipios colindantes de Cualedro y Monterrei llevaron el fuego hasta los montes de Vilar de Perdices, del vecino Portugal, después de un avance que llegó a originar un frente de llamas de nueve kilómetros, según fuentes del servicio público de extinción.

Tres incendios simultáneos elevaron el nivel de alerta de nuevo en la provincia de Ourense, azotada por los incendios forestales en todo el mes de agosto. Uno de los fuegos superaba por la tarde las 1.250 hectáreas de monte quemado mientras que el otro foco convirtió a cenizas cerca de 900 hectáreas, según los datos manejados por Incendios 085. El otro fuego, el más pequeño, se dio por controlado esta madrugada a las 5.22 y arrasó con unas 20 hectáreas de terreno. Entre los tres fuegos, más de 2.000 hectáreas.

El fuego se extendió merced del fuerte viento imperante, en todas direcciones, hasta amenazar las viviendas de los pueblos de Carzoá, San Martiño, San Millán (en el municipio de Cualedro) y Sandín; y Flariz y Medeiros (en el municipio colindante de Monterrei), lo que obligó a mantener el nivel 1 de alerta decretado por la Xunta.

Un tercer fuego comenzó alrededor de las 17.00 horas cerca de una pista en los montes de A Pedrosa (Monterrei), que se extendió hacia A Xironda, y San Millán, A Madenela y el luso monte de Vilar de Perdices, entre otras localidades, según vecinos de la zona. El nivel de alerta 1 fue desactivado en los dos fuegos principales a primera hora de la tarde.

Desalojo de animales

La cercanía de las llamas a varias viviendas sacaron a los vecinos de sus casas para luchar contra el fuego con medios domésticos como mangueras y cubos.
Entre Carzoá y San Martiño, igual que entre otros pueblos afectados, el acceso por carretera estuvo cortado mientras el fuego y el humo cruzaba de una cuneta a la contraria y tras el paso del fuego, los vecinos pudieron regresar ya por la noche, a sus casas con boca y nariz cubiertos con pañuelos para respirar.

En Medeiros, Javier Fernández Alonso junto con los 200 vecinos que tiene el pueblo durante el verano (el doble que el resto del año), estuvo en el grupo que evitó la llegada del fuego al depósito de propano del colegio público y que desalojó más de cien ovejas de una granja, mientras su propietario luchaba contra las llamas en el cercano pueblo de Saceda, donde salvó los rollos de hierba que tenía almacenados.

Según los bomberos del parque de Verín, al inicio de los fuegos tuvieron que intervenir en dos granjas, una de terneros y otra de gallinas, para evitar que las llamas las destruyesen, además de una leñera construida con bloques a la entrada del pueblo de San Millán.

En el también cercano Sandín, varios vecinos de los cien que viven en el pueblo durante el verano, explicaron a Europa Press que ardió todo menos las personas y las casas. Al respecto, detallaron que el fuego afectó a viñedos, jardines, prados y bosques de robles, plantaciones de pinos de pocos años en un avance muy rápido «en forma de ola de fuego».
En A Xironda, el viento cambió de dirección durante la tarde y expandió las llamas en varios frentes, unos hacia el incendio originado en Cualedro, otros hacia los montes de Videferre y hacia los del vecino Portugal, tras arrasar la maleza que cubría parte del castro de San Millán y bosques autóctonos que lo rodeaban.

Durante la noche, el color negro dominante sólo quedó roto por la luz de las de las llamas que permanecieron vivas en algunos troncos de castaños en pie y en árboles derrumbados por la fuerza del viento y del fuego.

Efectivos de la UME

Durante la tarde helicópteros con base en Toén, Queimadelos y Laza, entre otros, participaron en los trabajos de extinción junto con bomberos de Verín y brigadas que fueron llegando de toda la provincia de Ourense y de toda Galicia, a lo largo de la noche.
Alrededor de las 21.00 horas se les sumó un convoy de la Unidad Militar de Emergencias que repartió más de cien efectivos, llegados de Marín y León, por el pueblo de San Martiño y los puntos de fuego activos en los montes próximos.

La luz del amanecer dejó a la vista las consecuencias del fuego de toda la noche con viñedos, huertas de verduras y árboles frutales quemados en el camino a Sandín, parcelas de hierba segadas y algunas sin segar quemadas, al tiempo que una espesa capa gris de humo pesaba sobre los bosques quemados, aplastada contra el suelo por el aire aún frío de la noche, en la que las temperaturas bajaron hasta los 5 grados centígrados, después de llegar a los 30 durante el día.

Por su parte, los efectivos de la UME y las brigadas de refuerzo se repartieron por todos los cruces de pistas y carreteras para vigilar de cerca los focos de fuego aún activos, por si la llegada de nuevo del calor, los reactiva.