jueves, 17 de febrero de 2011

El Grupo Popular propone una serie de medidas para crear empleo en el sector forestal


El Grupo Parlamentario Popular ha presentado una Proposición no de Ley en el Congreso de los Diputados con el objetivo de crear empleo en España a través de medidas orientadas al sector forestal.
En la iniciativa, los populares recuerdan que, con 4.7444.800 personas desempleadas según la última EPA y un paro del 20'5% de la población activa, se hace necesario realizar propuestas efectivas y concretas que incentiven la creación de empleo.

Las medidas que incluye la Proposición no de Ley va dirigida asimismo a permitir evitar los costes generados por los incendios forestales y a minimizar los efectos catastróficos de inundaciones y riadas.

A través de su propuesta, el PP insta al Gobierno a impulsar la generación de empleo, a corto plazo, en el sector forestal a través de una serie de actuaciones, en colaboración con las Comunidades Autónomas y los propietarios de los montes, entre las que destacan el incremento de los tratamientos selvícolas de mejora y de prevención de incendios.

Asimismo propone el establecimiento de un marco estable para el uso de la biomasa forestal en el marco de la generación de energía de fuentes de origen renovable.

Además, el Partido Popular propone impulsar la gestión forestal sostenible y el máximo aprovechamiento compatible de recursos forestales y sus industrias derivadas, prestando especial atención a las producciones no maderables como la resina, el corcho o los aprovechamientos micológicos.

También insta al Gobierno a incrementar las actuaciones de repoblación forestal que incremente la productividad del sector y el efecto sumidero de nuestros bosques.

Asimismo, reclama habilitar un sistema por el cual se pueda declarar de Utilidad Pública las actuaciones de repoblación forestal y, en general, las que tengan por objeto la gestión, la conservación y la protección forestal.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Medio Rural actúa coa máxima responsabilidade para erradicar o nematodo do piñeiro, buscando minimizar os danos económicos


  • A Consellería que dirixe Samuel Juárez asegura que o seu principal obxectivo é parar o foco e permitir, sempre de acordo coa lei, que se manteña a actividade.
  • A Xunta para evitar a paralización da actividade forestal da zona lembra que, a petición dos propios interesados, ampliou dúas veces os prazos para facilitarlles a corta da madeira.
  • Medio Rural procedeu en todo momento coa máxima transparencia e agarda unha boa disposición das autoridades comunitarias para permitir –coas debidas precaucións sanitarias– que a actividade na zona se manteña dende o vindeiro 1 de abril ata o mes de novembro.


Diante das críticas contra a súa xestión para erradicar o nematodo do piñeiro, a Consellería do Medio Rural quere salientar que a súa actuación con respecto a esta doenza guiouse en todo momento polos principios de responsabilidade e transparencia, asumindo como unha prioridade o firme compromiso de minimizar o impacto económico na zona afectada.

A Consellería que dirixe Samuel Juárez quere insiste en que a súa actuación en ningún momento foi “intervencionista”, senón todo o contrario. A Xunta lembra o esforzo feito para facer compatibles os lexítimos intereses económicos do sector coa súa obriga legal de garantir en todo momento a sanidade vexetal.
Neste sentido, recorda que, precisamente para favorecer a valorización da madeira na zona afectada e minimizar as perdas, Medio Rural ofreceu aos propietarios a posibilidade de realizar eles mesmos as cortas, antes de proceder a propia Xunta (tal e como recolle a lei) a realizar estes traballos. Situando despois o produto no mercado a través de poxas públicas que sitúan o prezo mínimo da poxa en 33 euros por metro cúbico.

Nesta mesma liña, Medio Rural ten que insistir en que, a petición dos interesados, ampliouse ata en dúas ocasións (primeiro do 20 ao 30 de xaneiro e logo ata o 4 de febreiro) o prazo establecido legalmente para realizar os traballos de corta da madeira por parte dos propietarios.

Actividade

Polo demais, Medio Rural coincide co sector –tal e como xa sinalou o propio conselleiro Samuel Juárez no Parlamento o pasado día 8– na necesidade de intensificar as medidas fitosanitarias de control do foco para facer posible que, en determinadas condicións, a actividade poida manterse do xeito máis favorable entre o 1 de abril e o mes de novembro.
Neste mesmo sentido, a Xunta insiste en que agarda unha decisión positiva por parte do comité fitosanitario da Unión Europea, que se reunirá o vindeiro día 25, no sentido de permitir estas excepcións.
Custes 

A Xunta lembra ademais que asume unha parte moi importante do custe da erradicación e control do brote, xa que para a Administración Autonómica (para o conxunto dos galegos, en definitiva) o importe do paquete de medidas aplicadas roldará, nunha primeira estimación, os sete millóns de euros.

En canto aos tratamentos sanitarios (obrigatorios pola normativa comunitaria) para tratar a madeira, a Consellería quere recordar que unha madeira tratada vai ter sempre un valor engadido e un mellor prezo no mercado que a non tratada.

Por último, sobre as inspeccións sanitarias que lle corresponde realizar á Xunta, Medio Rural quere salientar que –como Administración responsable que é– fará todas cantas sexan precisas para garantir a sanidade vexetal, algo que, en definitiva, redundará no beneficio do propio sector, xa que o que se persegue é lograr a erradicación definitiva do foco.

La industria de la madera reclama que se flexibilicen las medidas de erradicación del nematodo para evitar el cierre de 40 empresas


Pino talado en Besadiña con los daños del nemotodo.


Los aserradores y rematantes de madera de Galicia exigen a la Xunta que se flexibilicen las medidas decretadas para erradicar el brote del nematodo del pino que se declaró en noviembre en el concello pontevedrés de As Neves, tras advertir de que provocarán el cierre de 40 empresas, la destrucción de 350 puestos de empleo y una caída de ingresos de 100.000 euros diarios para el sector. Las restricciones impedirán a las compañías cortar madera entre abril y noviembre en los terrenos de unos 6.000 titulares o sacar de los montes los subproductos, restos como la corteza o el serrín que representan una de sus principales fuentes de ingresos.

Para exterminar la plaga del gusano microscópico y evitar su expansión, el Gobierno autonómico impuso a la industria una serie de limitaciones a su actividad en la 'zona cero' --en una ratio de 20 kilómetros en torno al positivo-- siguiendo las directrices que marca el comité fitosanitario europeo y que consideran "inviables" para sacar flote un sector amenazado por la pérdida de competitividad en los últimos años. Lo denunció esta mañana en Santiago la secretaria general de la Federación Empresarial de Aserradores y Rematantes de Maderas de Galicia (Fearmaga), Ana Oróns.

Con este escenario en 18 concellos de la comunidad, la entidad pidió que Bruselas adopte en el próximo encuentro del comité el 25 de este mes alternativas para no tener que paralizar las cortas durante siete meses. De lo contrario, la única vía a la que podrán recurrir los rematantes es a comprar madera fuera del perímetro de vigilancia y a pagar sobrecostes por ello. Los aserraderos tendrán que hacer lo mismo para no quedar desabastecidos, ya que los acopios para la transformación de la madera "podrán durar en torno a un mes" y acabarán por deteriorarse debido a las altas temperaturas y el nivel de humedad. Al margen de la caída de la facturación, la industria teme perder sus clientes actuales "porque no se nos permite comercializar nuestros productos en los nichos de mercado actual", según lamentó Oróns.

Al mismo tiempo, Fearmaga plantea que los subproductos puedan trasladarse desde las parcelas en camiones toldados para evitar una eventual propagación del nematodo. Y es que, con el dinero que obtienen de la venta de la corteza, los lomos o el serrín --que suponen el 35% de la composición de un árbol-- cada empresa pueden pagar los salarios de sus empleados.

Hasta el 1 de abril, toda la madera que salga de la zona demarcada tiene que ser sometida de forma obligatoria a un tratamiento térmico para combatir el brote y poder venderla. Para ello, los aserraderos deben contar con un sistema que solo tienen instalados seis de los 23 negocios afectados, si bien, representan el 80% de la producción. La aplicación de este tratamiento eleva hasta en 15 euros el precio de cada metro cúbico de madera, un coste que en la actualidad asume la industria. Con todo, a los subproductos no pueden suministrarle ese calor, por lo que se ben obligados a quedarse con los restos o "malvendelos". La única alternativa es astillarlos, pero este procedimiento también requiere de instalaciones espefícicas que no hay en prácticamente ningún aserradero.

Precios a los dueños

Tras pedir una revisión de las medidas, los representantes de la industria negaron que paguen hasta un 50% menos por la madera a los dueños forestales tras la declaración del nematodo del pino. De hecho, el propietario de uno de los aserraderos ubicados en la zona demarcada, José Manuel Frieira, aseguró que el nivel se mantiene en torno a los 40 euros por metro cuadrado, hasta siete euros más que en las subastas que realiza la Xunta (unos 33 euros por metro cúbico).

La organización está convencida de que las rentas serán mayores cuanta menos intervención haya. "O propietario vende mellor a un aserradeiro ou a un rematante" que a través de una puja pública, según sentenció Frieira.

Futuro

A la espera de que la Unión Europea traslade a la Xunta una solución ante los efectos del brote, Ana Oróns advirtió de que las consecuencias "van a ser dramáticas para las empresas a corto plazo y nefastas para todo el sector a largo plazo". La secretaria general de Fearmaga afirmó que el parón en la actividad se prolongará al menos durante otros dos años.

La situación pone contra las cueras a los negocios de la zona que, por el momento, han logrado capear las dificultades sin renunciar a su trabajo y sin recurrir a la suspensión de pagos.

martes, 1 de febrero de 2011

PEFC España alcanzó 1.290.000 hectáreas certificadas en 2010

Más de 600 empresas españolas ya cuentan con el logotipo PEFC que acredita que la materia prima que usan procede de bosques bien gestionados.

1.290.000 hectáreas de bosque español disponían, a 31 de diciembre de 2010, del certificado de Gestión Forestal Sostenible de PEFC España. La cifra supone un significativo aumento (144.067 nuevas hectáreas) respecto al cierre del ejercicio 2009.


El número de empresas con certificado de Cadena de Custodia -es decir, que utilizan en su actividad materia prima procedente de bosques gestionados de manera sostenible- también se ha incrementado, y a final de año alcanza la cifra de 602.

PEFC España hace un balance positivo del ritmo de certificación forestal en nuestro país en los últimos meses, y recuerda la importancia de esta herramienta, puesto que acreditar la procedencia legal de la madera es un requisito que, de manera creciente, exigen empresas, administraciones públicas y consumidores.

Durante 2010, PEFC España ha desarrollado campañas de concienciación sobre las ventajas de la certificación forestal en los nuevos mercados y en sectores como la arquitectura, las artes gráficas o el mueble.

Asimismo, se ha emprendido acciones para la dinamización y el impulso de la planificación -a través de talleres y encuentros- con el fin de conseguir un adecuado uso y conservación de los territorios forestales bajo los criterios de equilibrio social, económico y ambiental, que la certificación ayuda a implantar.

Se ha realizado también un enorme esfuerzo de promoción del corcho certificado español, que proseguirá en 2011.

Asimismo, en el año que acaba de comenzar se desarrollará el proyecto de Desarrollo Forestal Sostenible ya puesto en marcha en comarcas de Galicia, Castilla y León, Asturias y Cantabria, en colaboración con el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino.

PEFC España forma parte de PEFC Internacional, una organización fuerte y ligada al territorio, compuesta por 35 miembros nacionales y 28 sistemas de certificación nacionales, que colaboran en la promoción de la gestión forestal sostenible.

La certificación PEFC es un estándar de elección en las políticas de compra pública en Reino Unido, Alemania y Japón. A 31 de diciembre de 2010, alrededor de 232 millones de hectáreas de bosque (un área equivalente al tamaño de Méjico o Francia, Alemania, Italia y Reino Unido juntos) son gestionadas de acuerdo a sus requisitos. Dos tercios de los bosques certificados en el mundo llevan el logo de PEFC, que reúne a 457.000 propietarios y más de 7.600 empresas y organizaciones.